El Mercurio de Valparaíso, publicado el 19 de abril.

Un censo intenta medir el todo de interés. Una muestra mide una parte pequeña y representativa de ese todo. Sin embargo, la teoría estadística indica que con muestreos bien logrados, basta encuestar a algunos miles, o decenas de miles de individuos, para que el error de estimación de una proporción sea menor que 1%. Por esta razón técnica, basta una muestra aleatoria adecuada para diseñar las políticas públicas.

Un primer ejemplo tiene que ver con el control de la inflación y con el reajuste de las remuneraciones del sector público y privado. El principal indicador usado en este caso es el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el cual no se calcula a partir de un censo de precios realizado en los supermercados, almacenes y ferias de todos los productos que consumimos consumidos por los chilenos. El IPC se calcula mensualmente sobre una muestra de precios de los productos que están en la canasta familiar.

Un segundo ejemplo tiene que ver con los datos utilizados para controlar el desempleo. Uno de los principales indicadores es la tasa nacional de desempleo, el que se calcula en base a un muestreo periódico de población en edad de trabajar. No se lleva a cabo un censo mensual de trabajadores para tomar decisiones políticas y económicas en esta área. Nuevamente basta con un muestreo bien hecho.