El Mercurio de Valparaíso, publicado el viernes 11 de noviembre de 2016


 

Juan Carlos Martínez, presidente de ASIMET, declaró hace unos días su respaldo al desarrollo de la energía nuclear en Chile. Es significativo que a nivel de industriales metalmecánicos se decida incentivar al gobierno para que se sume al desarrollo nuclear mundial. Motivos hay varios. Primero, diversificar más nuestra matriz energética, considerando que importamos el 90% de los combustibles fósiles que consumimos. Por otra parte, está el tema de las emisiones de CO2, que el gobierno se comprometió a reducir en un 30% respecto de los niveles de 2007 y, por último, el alza sostenida del precio del gas natural esperable para los próximos años debido al aumento de su consumo mundial.

Mientras en nuestro país aún no hay definiciones sobre este tema, a nivel internacional la energía nuclear ha seguido ganando terreno. Recientemente el gobierno del Reino Unido anunció la aprobación para la construcción de dos reactores nucleares de 1.600 MW. El proyecto Hinkley Point sería ejecutado por la estatal francesa de electricidad EDF, la empresa constructora de plantas nucleares de potencia de ese país AREVA y por la General Nuclear Power Group, empresa china que aportará un tercio del capital necesario para el monumental proyecto. Este acuerdo multinacional simboliza el renacer de la energía nuclear en el Reino Unido y el compromiso de establecer una matriz energética de bajas emisiones de CO2. Este no es un proyecto aislado ya que según la World Nuclear Association, a nivel mundial, hay un total de 60 reactores en construcción en 15 países.

A pesar de los bajos costos y otras ventajas de la energía nuclear -en España, EE.UU. y Francia la electricidad nuclear es de las más baratas en sus respectivas matrices energéticas- se sigue insistiendo en su peligrosidad. Sin embargo, según estimaciones de investigadores del MIT, principalmente por sustituir la generación a carbón, la energía nuclear evita 80 mil muertes por año. Los países que han liderado el desarrollo económico del mundo han confiado en la energía nuclear y tienen contemplado continuar haciéndolo en el futuro, excepto casos como el de Alemania que tiene previsto el cierre de sus centrales nucleares en un plazo de 15 a 20 años. Aun así, durante los próximos cien años o más los países industrializados continuarán generando electricidad a través de centrales nucleares, mientras que en Chile seguiremos quemando carbón y gas.