Con el apoyo del Programa Nueva Ingeniería para el 2030 de Corfo, un grupo de investigadores liderados por la académica de la Facultad de Ingeniería y Ciencias, Susana Mondschein, desarrollaron una metodología que indica cuáles son las edades óptimas para practicarse mamografías y con ello lograr una detección precoz del cáncer de mama, considerando las características individuales de las pacientes.

El cáncer de mama es una de las principales causas de muerte en mujeres de todo el mundo. Según datos del Instituto Nacional del Cáncer, en los últimos años en Chile la cifra ha ido en llegando en 2009 a 15,7 casos por cada 100 mil mujeres. La información registrada por la institución señala además que diariamente en nuestro país mueren 4 mujeres a causa de la detección tardía de este tipo de cáncer.

El proyecto consiste en un software que ha sido denominado “Optimam” y está basado  en un modelo de programación dinámica estocástica que permite determinar y detectar cuáles son las edades precisas para practicarse el examen, tomando en cuenta la edad de la paciente y cuándo se realizó la última mamografía.

La iniciativa busca contribuir a reducir  la tasa de mortalidad atribuible al cáncer de mama y, a la vez, minimizar los costos totales asociados a su detección precoz y posterior tratamiento.