El Centro de Alumnos de Ingeniería Civil (CAACIV) del campus Peñalolén realizó una Fonda Solidaria para recaudar fondos con el fin de mejorar la infraestructura del Club Deportivo Mis Manos También Hablan, ubicado en la misma comuna.


De acuerdo al II Estudio Nacional de la Discapacidad, realizado en 2017 por SENADIS, el 16,7% de la población de dos y más años, se encuentra en situación de discapacidad, esto equivale a más de dos millones de personas.  Gracias a los avances médicos y a las diversas soluciones tecnológicas, que hoy ayudan a mejorar y extender la esperanza de vida de este grupo, resulta necesario reconocer a la diversidad como una característica constitutiva de nuestra sociedad. Sin embargo, a Chile aún le queda un largo camino para poder adecuarse a esta realidad que se hace cada vez más palpable.

Las diversas necesidades de fundaciones y centros que acogen a personas con diferentes tipos de discapacidad, con el fin de apoyarlos en su inserción a la sociedad, han sido uno de los focos principales del área “Involúcrate”, perteneciente al Centro de Alumnos de Ingeniería Civil (CAACIV) del campus Peñalolén.

“Buscamos mostrarles a nuestros compañeros y compañeras que hay más instancias para aprender en la universidad que las salas de clases. Una de éstas es fomentando la responsabilidad social como futuros ingenieros de la UAI. Por eso, nos contactamos con organizaciones sociales que necesiten nuestro apoyo y luego, a través de un diagnóstico, extendemos una invitación a nuestra comunidad estudiantil para crear conciencia de las diferentes formas de ayudar” manifiesta Josefa Garrido, presidenta de CAACIV.

En esta ocasión nuestros alumnos decidieron dedicar parte de su celebración de fiestas patrias para organizar, con apoyo de la Municipalidad de Peñalolén, una fonda solidaria cuya recaudación está destinada a mejorar la accesibilidad al Club Deportivo Mis Manos También Hablan que está integrado por jóvenes sordos (sin excluir otras discapacidades) y sus familias.

Principalmente se busca hacer accesible la sede en su totalidad y crear las medidas necesarias para que sea inclusiva. Necesitamos una rampa para discapacitados y un baño amplio para sillas de rueda, entre otras cosas. También es importante cercar la sede, ya que día a día se reúnen distintas organizaciones sociales para realizar sus actividades, como clases de lengua de señas e instancias deportivas y  culturales” explicó Margarita Carrasco, administradora del club.

Así, entre cuecas, juegos y comida típica, vecinos, familiares, alumnos y representantes de la Municipalidad de Peñalolén disfrutaron de una entretenida jornada que generó un ambiente colaborativo y lleno de alegría.

“El momento de ayudar es ahora, estamos acá para entregar algo más. Queremos que cada uno y una se atreva a transformar e impactar en la sociedad, que se atrevan a ser agentes de cambio para el país y lograrlo a través del apoyo hacia nuestra comunidad” puntualizó Josefa Garrido.