610 nuevos alumnos ingresaron a los Campus de Viña y Santiago, de los cuales 27% corresponde a mujeres. 


De manera exitosa culminó el proceso de matrícula 2018 en la Facultad de Ingeniería y Ciencias con un total de 610 nuevos alumnos en los Campus de Viña y Peñalolén. De ellos, un 27% correspondió a mujeres, lo que se traduce en un alza significativa de la matrícula femenina respecto a 2017 donde se registró un 19,5% de mujeres matriculadas en el Plan Común de Ingeniería.

En el desglose, la nueva generación de estudiantes de Plan Común de Ingeniería en Santiago está conformada por 426 alumnos de los cuales un 28% corresponde a mujeres, mientras que en Viña de los 184 alumnos matriculados un 25% corresponde a mujeres.

Otro dato significativo tiene que ver con el puntaje de corte 2018 en el Campus de Santiago donde se experimentó un alza de 2,6 puntos respecto al año anterior pasando así de 641 a 643, 6 en el Plan Común de Ingeniería.

A esto se suma el aumento en el número de becas otorgadas este año a los alumnos de Ingeniería el que subió de un 44% a un 50%, la mayoría de ellas corresponden a becas de excelencia académica. Al respecto, María Paz Siraqyan, directora de Admisión UAI, afirma sobre el proceso 2018 que “la mitad de los estudiantes de Ingeniería Civil  -considerando Santiago y Viña- ingresaron con beca  en 2018  alcanzando con ello una cifra superior a los 300 alumnos beneficiarios”.

En este contexto, destaca el ingreso a Ingeniería UAI Viña de Patrick Murphy, egresado del colegio Capellán Pascal, puntaje nacional PSU Matemática (850) y puntaje ponderado PSU de 823,8. Sobre su elección comenta: “En mi proceso de búsqueda de universidades me enfoqué en una Universidad que me entregara una Ingeniería completa. Y en ese proceso, me di cuenta que la UAI me podía entregar lo que buscaba, por su modelo educativo basado en las Artes Liberales y porque la malla era integral y no sólo se enfoca en la Ingeniería, sino que en áreas que a veces se sabe que a los ingenieros les falta, como las habilidades blandas o sociales. Por lo que un ingeniero que se forma en la UAI es un profesional bien completo y preparado para adaptarse al mundo de hoy”.

Por otra parte, a partir de 2018 la UAI imparte por primera vez el programa de Bachillerato en Ingeniería en el Campus Peñalolén el cual, según comenta  María Paz Siraqyan, tuvo “muy buena aceptación de los postulantes con un puntaje de corte de 626,9 puntos y 53 alumnos matriculados los que, al finalizar el programa de un año, podrán ingresar directamente a la carrera de Ingeniería Civil, sin restricciones de cupos convalidando 6 asignaturas equivalentes a 1 semestre académico”.  

Buenos resultados e importantes avances

Estos resultados dan cuenta del trabajo continuo realizado por la universidad, el que ha sido reconocido en diversas mediciones como el prestigioso ranking QS Graduate Employability Rankings 2018  de la consultora inglesa QS Quacquerelli Symonds, que destaca  a las 600 mejores universidades del mundo en temas de empleabilidad. La publicación del listado de las mejores instituciones de educación superior ubicó en segundo puesto a nivel nacional a la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI).

Por su parte la Facultad de Ingeniería y Ciencias ha cosechado importantes logros en los últimos años y ha impulsado la implementación de innovadoras mejoras curriculares que se han llevado a cabo en el marco de los programas adjudicados a la facultad: MECESUP y Nueva Ingeniería para el 2030. Además, en 2017, la carrera de Ingeniería Civil Industrial fue acreditada por ABET, la más importante agencia de acreditación de programas de ingenierías en todo el mundo y única reconocida en Estados Unidos para acreditar programas de ingeniería en ese país. Este es un logro inédito en una universidad privada. Solo la PUC cuenta con carreras de ingeniería acreditadas por ABET.

Ingeniería Civil Industrial UAI también fue destacada en 2017 por el Ranking de Mejores Universidades de Chile publicado por la revista América Economía,  posicionándose como la segunda mejor evaluada del país, superando a la Universidad Católica de Chile, a la Universidad Católica de Valparaíso y a la Universidad Técnica Federico Santa María.