Ignacia Iturrieta y Diego Sepúlveda relatan aquí su experiencia laboral y cómo la UAI ha contribuido en su formación profesional.


Innovación, liderazgo y trabajo en equipo son las características que mejor definen a Ignacia Iturrieta y Diego Sepúlveda, egresados de Ingeniería Civil Informática que actualmente se desempeñan en las áreas de las Tecnologías de la Información (TI) de Latam Airlines y  en rFlex, empresa de software, desarrollo e innovación.

Sobre el interés profesional por esta área Ignacia, ingeniera de procesos TI en Latam Airlines, señala que desde  pequeña le llamó la atención todo aquello relacionado con el desarrollo la tecnología , en particular  -recuerda-  cómo funcionaban las computadoras. Ya desde entonces, supo que quería estudiar algo relacionado con ese campo. “Me decidí por Ingeniería Civil Informática no tanto por trabajar directamente sobre un hardware o software, sino por la relación que tienen las personas con los sistemas tecnológicos y cómo estos pueden facilitar sus vidas”, comenta la ex alumna de la Facultad de Ingeniería y Ciencias.

En cuanto a las expectativas laborales  y prejuicios que aun existen sobre esta área de la ingeniería, Ignacia sostiene que hay muchas ideas preconcebidas acerca del trabajo que realiza un informático. “Mi invitación es a eliminarlas. No vas a pasar todo el día desarmando y arreglando equipos. La labor del ingeniero civil informático va mucho más allá, involucra buscar o crear soluciones a problemas de la vida cotidiana a través de la tecnología. Y eso, además de ser entretenida, la vuelve muy gratificante”.

Por su parte Diego Sepúlveda, fundador y Director de Tecnología de rFlex, tenía claro desde que estudiaba en al UAI que quería enfocar su carrera en desarrollo de procesos, servicios e innovaciones en el área de las tecnologías de la información. Por ello, en diciembre del 2014 cuando trabaja en su proyecto de memoria creó rFlex. “La mamá de mi socio -compañero en ese entonces-  es coordinadora de pediatría en la Clínica Dávila. Conversando con ella descubrimos que se perdía mucho tiempo en la elaboración en papel de las planillas de los turnos. El proceso es engorroso y confuso al contar con tanta información y por ello se nos ocurrió desarrollar una solución digital rápida y fácil”, afirma Diego quien finalmente junto a su compañero Álvaro Rubio llevaron a la práctica lo que tenían en mente. Enviaron  a la clínica una carpeta con la propuesta y en marzo de 2015 se les solicitó poner a prueba el  servicio en diferentes departamentos del establecimiento de salud .

“Si la clínica ocupaba la planilla de turnos que habíamos creado ya era un win. Partimos los dos, pero luego cuando tuvimos más ingresos fuimos sumando gente, contratamos a un programador, a otro y así estuvimos 6 meses”, cuenta el ex alumno.

Al poco tiempo  la clínica Santa María se interesó por el sistema. No lo podíamos creer y de nuevo tratamos de hacer un buen trabajo, no ser sólo un software, sino una ayuda para los hospitales, estando ahí con la personas. Para ello fue clave trabajar junto al usuario y conocer así las distintas realidades y necesidades”, relata Diego.

Formación y sello UAI

Respecto a cómo la formación recibida en la UAI  ha contribuido en su desempeño  y proyectos laborales, ambos egresados destacan el foco en distintas habilidades y la multidisciplina.  Según Ignacia, “la mayor ventaja de haber estudiado Ingeniería Civil Informática en la UAI  es contar con todos los conocimientos que requiere la industria, pero también con un conjunto de habilidades blandas que me destaca sobre mis pares y es reconocida por mis superiores. Las aptitudes comunicativas y de liderazgo que desarrollamos a través de la carrera nos permiten entrar al mercado laboral como profesionales integrales”.

En este tema, Diego señala  que los talleres, profesores  y las dinámicas en clases fueron fundamentales para su formación. “Tener  asignaturas distintas a la ingeniería me convirtió en un profesional más completo. Además en ciertas clases cada semana había invitados que nos hablaban sobre sus experiencias, acercándonos de esta forma al mundo real, y también era una buena instancia para hacer contactos. En la universidad aprendí a pensar en ideas transformadoras e innovadoras, además de controlar el nivel de estrés y la ansiedad en momentos críticos”.