El destacado físico inglés falleció a los 76 años.


El mundo despide a Stephen Hawking, el extraordinario científico inglés reconocido como el físico teórico más importante del último tiempo. Creador de teorías sobre la relatividad y los agujeros negros, la esclerosis lateral amiotrófica que sufría desde los 22 años y que lo dejó físicamente paralizado y sin voz, no fue impedimento para que su mente siguiera brillando.

Su legado a través de sus investigaciones  –donde destaca su libro “Breve historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros”– no sólo deja una huella en la comunidad científica, sino en toda la humanidad.

Aquí, académicos de la UAI comentan sobre la importancia de este científico:

Andrés Gomberoff. Doctor en Ciencias Mención Física, Universidad de Chile (Facultad de Ingeniería y Ciencias):

“Su legado es paradojal por decir lo menos. Ese mismo científico con una enfermedad que lo encerró en  su cuerpo dejándolo virtualmente incomunicado del mundo exterior, descubre uno de los fenómenos más fascinantes de la física teórica: muestra que los agujeros negros, los objetos más oscuros del universo -ni  la luz puede salir de ellos- nos son tan oscuros después de todo. La mecánica cuántica, teoría que describe el universo microscópico, da cuenta de un leve fulgor que escapa de sus entrañas.

La desbordante pasión intelectual del científico no puede encerrarse en su cuerpo. La perseverancia y la alegría de vivir, acompañadas de la tecnología abren un angosto conducto hacia el exterior. Suficiente para Stephen Hawking. No hay negro en el Universo. Él lo sabía como nadie y es por eso que incluso después de su muerte, el legado científico que deja nos seguirá iluminando por cuanto perdure nuestra especie en el universo”.

Francisco Rojas. Doctor en Física, Universidad de Florida (Facultad de Ingeniería y Ciencias):

“Stephen Hawking ha dejado un legado para toda la humanidad, tanto para los que trabajamos en esta área de la física teórica, como para todas las personas; por su gran intelecto, que nos enorgullece como especie, y por su ejemplo de vida al sobreponerse a una condición terriblemente adversa y continuar luchando diariamente.

En la comunidad científica, en particular, en física teórica, las contribuciones de Hawking son tremendas. Una de las grandes preguntas que aún no logra ser respondida es la naturaleza cuántica de la gravedad. Esto pareciera sonar esotérico, pero una respuesta nos acercaría cada vez más, nada más ni nada menos, al origen de nuestro universo.

En el inicio de los tiempos, justo después del Big Bang, las condiciones del universo eran tan extremas y violentas que los efectos cuánticos de la gravedad eran los que gobernaban prácticamente todo. Si no entendemos esto, simplemente nunca podremos entender el origen de todo lo que nos rodea. Hawking, en su brillantez, usando la matemática y principios de la mecánica cuántica y la Teoría de la Relatividad de Einstein, mostró que la naturaleza y evolución de los agujeros negros llegan a condiciones tan extremas como las presentes en los comienzos del universo.

Con esto Hawking abrió la puerta para entender nuestro propio origen; una puerta presente en todo agujero negro, los cuales habitan entre nosotros (lejos y afortunadamente para nosotros por lo demás), y que quizás pronto tendremos la tecnología para poder observarlos en detalle. Si existiese el premio Nobel póstumo, Hawking sin duda lo obtendría”, señala el profesor Rojas cuyo paper “Next to subleading soft-graviton theorem in arbitrary dimensions”, escrito en conjunto con su colega griego Chrysostomos Kalousios, fue citado por Stephen Hawking en una investigación sobre agujeros negros.

Andrés Anabalón.  Doctor en Ciencias Físicas, Universidad de Concepción (Facultad de Artes Liberales):

“Hawking hizo avances profundos en la comprensión de la estructura clásica del espacio-tiempo. Mostró junto con Roger Penrose, que la relatividad general predice genéricamente la existencia de singularidades. Sin embargo, su principal legado científico es el haber comprendido el detalle de la temperatura cuántica que tiene un agujero negro. Esto es conocido hoy en día como la radiación de Hawking: mientras el agujero negro irradia, su masa disminuye y su temperatura aumenta, terminando el proceso en una explosión extraordinaria. Lamentablemente esta temperatura es muy pequeña para agujeros negros de masa estelar y nunca se pudo medir durante la vida de Hawking. En el aspecto más cotidiano yo diría que lo más importante que nos dejó es un ejemplo de vida: los sueños tienen la extensión de tu pasión más que la extensión de tu cuerpo”.