Iniciativa, pionera en Chile, es liderada en la UAI por el profesor Pedro Reszka y sus resultados podrán ser aplicados en otros países del mundo.


El aumento de las temperaturas y las sequías producto del cambio climático, sumado a factores como el viento, entre otros,  han provocado que los incendios forestales hayan mutado hacia fenómenos mucho más virulentos y difíciles de abordar y combatir. Una prueba de ello fueron los incendios que azotaron a Valparaíso durante 2016 y 2017, así como aquellos que afectaron a EE.UU., España y Portugal en 2017. Todos con un número significativo de víctimas mortales y cuantiosos daños económicos.

Precisamente ha sido esta “evolución” del comportamiento de los incendios lo que pretende abordar el proyecto Anillo de Investigación en Ciencia y Tecnología de Conicyt: Understanding Wildfire Hazards Posed by Ignition in Continuous and Discontinuous Configurations”, el cual es liderado por la Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM) y tiene a la Universidad Adolfo Ibáñez como institución asociada. La iniciativa cuenta con la participación de investigadores de ambas casas de estudio, además de la Universidad Católica, y con la colaboración internacional de la Universidad de Berkeley; la Universidad de Maryland; Worcester Polytechnic Institute (WPI) y Aix-Marseille Université, entre otros centros de investigación de Europa y EE.UU.

El objetivo del proyecto es estimar los riesgos de incendios y hacer un mapeo -que actualmente no existe-  de la zona de vulnerabilidad de bosques y estructuras de la Región de Valparaíso, zona donde específicamente se enfocará la investigación.

“Lo que busca esta iniciativa es desarrollar metodologías para cuantificar la vulnerabilidad de la infraestructura, ubicada cerca de las zonas silvestres,  ante incendios forestales. Hemos visto que las percepciones de riesgo no están tan desarrolladas en nuestro país, eso fue lo que nos motivó a hacer estimaciones y cálculos de riesgo  en la zona de interfaz urbano-rural”,  explica Pedro Reszka, PhD en Seguridad Contra Incendios de la Universidad de Edimburgo, profesor de la Facultad de Ingeniería y Ciencias y unos los investigadores principales del proyecto.

Para lograr este objetivo, el equipo investigadores se enfocará en la ignición de los materiales presentes en las zonas de riesgo, por lo que se harán simulaciones que permitirán entender en profundidad cuáles son los factores que facilitan y cuáles dificultan la combustión y de qué manera. Esto, a su vez, arrojará información valiosa para mejorar los protocolos de seguridad para combatir los incendios forestales tanto en Chile como en el extranjero.

“Haremos ensayos con distintos materiales y los someteremos a las diferentes condiciones en que éstos se consumen, pues el incendio se puede iniciar por calor o radiación, pero también por las denominadas pavesas que son esas partículas incandescentes que pueden viajar kilómetros por el aire y encender otro foco de incendio en un lugar remoto”, señala Reszka.

Uso de drones y fotos satelitales

Actualmente el equipo de investigadores, que comenzó a trabajar en las distintas áreas del proyecto a principios de año, se encuentra en el desarrollo de la fase final del diseño de dos aparatos experimentales para poder llevar a cabo sus estudios. “Uno  simula la ignición por radiación  y el otro  simula la ignición a través de pavesas. A esto le pusimos ‘ignición continua por radiación’ y ‘radiación discontinua por pavesas’, respectivamente. Lo que haremos, entonces, será tomar el combustible, una muestra de algo que se pueda quemar y lo pondremos en estos aparatos experimentales donde simularemos ambos casos (ignición por radiación y por pavesas) para entender de qué manera se produce el daño y se propaga a la zona de interfaz”, sostuvo el profesor.

Una de las metas propuestas es el desarrollo de una modelación numérica y computacional de los datos obtenidos, para lo cual se incorporarán herramientas e información recabadas de la segunda fase del proyecto que corresponde a la “percepción remota”, uno de los elementos más novedosos de este estudio, ya que a través de drones y fotos satelitales se obtendrá una mayor cantidad de datos e información detallada acerca de la biomasa de los incendios. Esto aún no ha sido producido por otros equipos a nivel mundial, por lo que la contribución de este trabajo no sólo tendrá aplicaciones en Chile, sino que en zonas del Mediterráneo, California y Australia. La etapa final del proyecto aplicará estas metodologías en la ciudad de Valparaíso.

“Haremos bases de datos, bibliotecas de resultados experimentales, resultados numéricos y así, vamos a tener más o menos claro cuál es la dosis que afecta a los distintos tipos de casas y materiales que se pueden combustionar dentro del ecosistema que estamos investigando. Luego, con las fotos aéreas y satelitales veremos todos los tipos de construcciones, árboles y materiales, lo que nos permitirá  hacer un cruce con la información inicial y así poder desarrollar las dos últimas etapas del proyecto”, indica Pedro Reszka quien agrega que la investigación consta de 4 etapas: desarrollo de protocolos de ensayos físicos, percepción remota, modelación numérica y construcción de mapas de vulnerabilidad.

El equipo a cargo del proyecto se encuentra trabajando en directa colaboración con instituciones públicas y de gobierno como el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Corfo, CONAF y la Municipalidad de Valparaíso, con el objeto de apoyar la generación de políticas orientadas a disminuir los incendios en el país, combatirlos de manera inteligente y generar un instrumento que se replique internacionalmente.