Alejandro Jadresic: “Las decisiones no las pueden tomar los que más gritan, hay que tomarlas en beneficio del país”

13/05/2013 Noticias
Una visión crítica respecto al manejo en el ámbito energético muestra el ex ministro de Energía del gobierno de Eduardo Frei, Alejandro Jadresic. Dice que falta liderazgo político para hacer frente a los problemas que tienen detenidas las inversiones en ese ámbito y que se requiere plantear bien cuáles son las disyuntivas en la materia, no haciendo referencia a un proyecto en particular, sino que asumiendo que se debe avanzar en la inversión pero mitigando a las comunidades.
– ¿Cómo evalúa el desempeño del gobierno de Sebastián Piñera en materia energética?

Creo que en general el gobierno se ha desempeñado bien, salvo en el sector energético. Puede haber falencias en otras áreas pero particularmente en el área energética ha dejado mucho que desear.
– Usted participó en la Comisión Asesora para el Desarrollo Eléctrico (CADE), ¿qué ha pasado con ese grupo que generó propuestas en varios sentidos?
Aquí hubo un intento de fijar una cierta carta de navegación, alguna estrategia, pero lamentablemente ha costado mucho avanzar y hacer la pega. Obviamente en eso ha conspirado el hecho de que haya habido tantos ministros distintos, también ha faltado liderazgo, al gobierno le tomó tiempo llegar a entender cuál era el problema.
– ¿Y lo entendió?
Una vez que tuvo un cierto diagnóstico lo que ha faltado es implementar las medidas para que podamos entrar en una fase de desarrollo continuado en trayectoria, a diferencia de lo que tenemos hoy, en que el sector de generación de energía está prácticamente paralizado en inversiones, hay una gran reticencia de inversionistas nuevos y tradicionales para hacer proyectos y eso genera una situación compleja para los próximos años.
– ¿De las propuestas del CADE hay alguna que haya sido considerada? 
Creo que algunas cosas se han adoptado, pero otras están pendientes. Pero partamos por el diagnóstico: la reticencia a invertir tiene que ver con trabas administrativas, con la impredictibilidad en los fallos judiciales, con algunas normas que son restrictivas y también con un tema de fondo, que es el consenso social sobre cómo queremos desarrollar el sector energético. Entonces está pendiente el tema del ordenamiento territorial, tener un sistema de compensación para que los habitantes de las comunidades puedan tener incentivos para que se hagan proyectos, que desde mi punto de vista es esencial porque hay que tener un sistema en que las comunas compitan por hacer los proyectos. Mientras eso no se supere no vamos a tener inversiones. Lo demás es normativo, independencia del CDEC, mejoramiento en la institucionalidad ambiental, mejorar el convenio 169. Son cosas que hay que ir regulando
– Mencionó la judicialización
Eso es preocupante, si uno mira los proyectos y la capacidad que está detenida por distintas circunstancias -fallos judiciales, decisiones administrativas o decisiones políticas, como el caso Barrancones- es lo que necesitamos para llegar a 2020. Eso se deriva de una cierta debilidad institucional pero se puede corregir, es tema de ponernos de acuerdo, para eso existe un Congreso. Si uno quiere tener predictibilidad en los fallos judiciales tiene que tener las normas más claras. Entonces la tarea es para el gobierno y para el Poder Legislativo, eso se puede corregir, es cosa que nos pongamos de acuerdo, veamos qué condiciones se requieren para tener un marco jurídico más claro y para evitar que existan estas posibilidades de interpretar las normas de distintas formas.
– ¿Por qué no se ha avanzado?

Hay una falta de consenso social, eso resiente, hace que la posibilidad de que los actores políticos avancen en esta materia, y al final falta un liderazgo político que haya una línea clara de lo que se quiere lograr. Eso es posible hacerlo, yo tenía esperanza que en este proceso de carretera eléctrica se pudiera llegar a un consenso pero veo que eso está detenido. Ahora, yo soy optimista, como país a todos nos beneficia que lleguemos a acuerdo en esta materia, entonces hay que hacer la pega.
– ¿Qué fórmula debe adoptar el gobierno ahora? En el último tiempo Longueira había tomado un rol clave en el gabinete en los temas de energía…
Eso lo complica aún más, efectivamente lo que se requiere ahora es un gran liderazgo político para llegar a ciertos acuerdos que permitan destrabar las inversiones, entonces vamos a ver qué pasa ahora con el cambio de ministro. Longueira había entrado en una fase de negociación con líderes de la oposición, eso era una línea de trabajo interesante. Creo que hay que buscar ciertos acuerdos con los candidatos para tener un plan relativamente consensuado para que se hagan las inversiones que se requieren en los próximos años.
– ¿Cuáles son esas inversiones?

Tenemos que lograr un acuerdo para un plan ambicioso y hacer un plan a 10 años, necesitamos 1.000 megawatt por año y veamos cómo lo hacemos, con cuánta energía hidroeléctrica, cuánta térmica, cuánta renovable.
– ¿Cómo se contrapone eso con la presión ciudadana?

Creo que esa presión ciudadana hay que canalizarla. Lo que se plantea son temas razonables, que haya un adecuado equilibrio entre el desarrollo económico y el desarrollo eléctrico vinculado al medio ambiente, hay interés en que haya energías renovables como promoción de la eficiencia energética.
– ¿Y qué pasa con los grupos que se oponen a la realización de los proyectos? Se lo pregunto por HidroAysén…
Yo personalmente creo que es un excelente proyecto, que sería bueno para el país que se hiciera, pero tampoco es indispensable. Si finalmente se resuelve no hacerlo haremos más centrales térmicas. Crearemos 10 centrales térmicas y es esa la discusión que hay que hacer, porque hoy se plantea el sí o no a HidroAysén y esa no es la disyuntiva, es o hacemos HidroAysén o hacemos 10 centrales a carbón o a gas. O hacemos una línea hacia el sur o hacemos una infinidad de líneas para abastecer 10 o más centrales térmicas, esa es la discusión real. Cualquier proyecto tiene costos y beneficios y hay costos alternativos, si no se hace uno, se hace otro y creo que ahí nos falta una discusión política o pública, no se está conduciendo la discusión de manera correcta.
– ¿Y qué pasa con aquellos que se niegan tajantemente a los proyectos?

Al final esta decisión no la pueden tomar los que más gritan, hay que tomarla en beneficio del país y en eso se tiene que necesariamente discutir el tema de emisiones y el impacto ambiental de otros proyectos a carbón o gas, que son indispensables. Las energías renovables son muy importantes pero para que se desarrollen esos proyectos hay que hacer también centrales térmicas, grandes hidroeléctricas y térmicas. Pensar que el problema se va a resolver sólo con energías renovables no convencionales no tiene sentido.
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