Claudia Pabon de Ingeniería UAI: “La formación en materia medioambiental es fundamental para todas las especialidades”

06/06/2016 Noticias

El 5 de junio se celebró un nuevo Día Mundial del Medioambiente.

A más de cuarenta años desde que la Asamblea General de Naciones Unidas estableciera, en 1972, el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente para sensibilizar a la opinión pública sobre la necesidad de preservar y mejorar el medio ambiente, aún quedan muchos desafíos por abordar. En Chile no son pocos y aunque hay esfuerzos por avanzar en temas como los efectos del cambio climático, se necesita más participación e involucramiento de los sectores público y privado. Así lo considera Claudia Pabon, académica de la Facultad de Ingeniería y Ciencias y  experta en ciencias ambientales y conservación de recursos que ha liderado, desde la universidad, el proyecto Ecoparque Peñalolén – UAI y la investigación que ahí se está realizando.

Aquí nos habla sobre los desafíos, la institucionalización de los problemas ambientales y el rol de las universidades y académicos en estos temas.

¿Cuáles son los desafíos de Chile en materia medioambiental?

Son muchos: el manejo del agua, los residuos, la contaminación atmosférica, la destrucción de ecosistemas clave, el cambio climático. Unos y otros están en la prensa semanalmente, pero todos tienen algo en común y es que se trata de problemas que requieren de acción mancomunada, a largo plazo, y que fundamentalmente exigen reordenar las prioridades del país.

Existe legislación y también soluciones tecnológicas acorde en muchos de los casos, pero falta acción organizada y voluntad de cambio. Esto se logra con zanahoria y con garrote, es decir implementando proyectos emblemáticos y ejerciendo sanciones ejemplificadoras y mayor control para las acciones contaminantes que no se pueden permitir más. Y el movimiento para que todo esto surja es de la ciudadanía. Lo ideal sería ver más proactividad desde las instituciones pero no es lo que vemos.

En Chile existe una ciudadanía que está cada vez más preocupada y dispuesta a exigir los cambios que nos lleven a tener una mejor calidad de vida y una convivencia más armónica con el ambiente, y eso está muy bien, pues en retrospectiva sólo ha sido así que se han realizado las conquistas ambientales del último siglo. También hay muchos emprendedores, proyectos viables y ambiciosos que muestran que el cambio se está gestando. Desafortunadamente también hay un pensamiento  tradicional arraigado, una posición poco proactiva y a veces más bien defensiva o enfocada en comunicar más que en hacer los cambios profundos requeridos de parte de muchas empresas y gremios que son claves. Esto a mediano plazo es una pésima estrategia pues sin cambios de fondo en los modelos de negocios, productos y procesos productivos,  a corto plazo van a perder su posicionamiento y su propio sustento.

El desafío real de estos actores es dejar de ver el ambiente como un tema nuevo, irrelevante, al que se responde solo cuando hay legislación y desde el  área más pequeña de una empresa. Es un desafío que exige madurez.

¿Cuál es tu opinión sobre la nueva Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP)?

Creo que es muy bueno que se tome en serio el tema de la disposición de los residuos sólidos y se lleve la responsabilidad al productor. El hecho de que las miles de toneladas que se generan anualmente en Chile de los residuos prioritarios señalados por la ley no vayan a un relleno sanitario, será en sí mismo un gran logro. Sin embargo, el resultado interesante de una ley de éste tipo y que me gustaría ver a mediano plazo, es que más allá de incentivar el reciclaje,  se logre desincentivar el consumo y la producción de empaques no biodegradables. Es decir, más que recolectar, transportar, reprocesar y dar un nuevo uso a los residuos, lo interesante es que no se produzcan. Creo más en el diseño sostenible que en el reciclaje, pues el reciclaje al fin de cuentas es re-trabajo.

En su última cuenta pública la Presidenta Bachelet anunció la creación de una Agencia Chilena de Cambio Climático. ¿Cómo crees que aportará esta nueva institución a los desafíos del cambio climático?

La institucionalización de las preocupaciones ambientales es positiva en tanto que se generan mecanismos para coordinar esfuerzos, esto es algo fundamental en un tema con tantas aristas económicas, sociales y ambientales como es el caso del cambio climático.

El desafío, más allá de cumplir compromisos internacionales,  es que la Agencia se convierta en un motor de cambio pues para enfrentar la crisis de habitabilidad, agua y alimentos que se agudizará en varios territorios, y la disminución en la producción de algunos sectores productivos, hay que reorganizar el territorio y repensarse como país.

¿Cómo se puede, desde el mundo académico  y las universidades, aportar al tema del cuidado del medio ambiente y la sustentabilidad?

La formación en materia medioambiental es fundamental para todas las especialidades y profesiones. Las universidades deberían instaurarla de manera transversal, todos debemos entender no sólo los mecanismos de funcionamiento del lugar que habitamos, sino nuestra inextricable relación con éste.

Por otro lado, las universidades en Chile deben mirar hacia el entorno y participar de la aplicación del conocimiento para que éste salga de las aulas, de las bibliotecas y de las mentes que han tenido la oportunidad de formarse en las mejores Universidades del mundo. En este sentido,  Ecoparque Peñalolén-UAI busca ser un ejemplo. Desde allí realizamos investigación aplicada en valorización de residuos orgánicos relevante para municipios y también participamos de la educación de la comunidad. Otra iniciativa interesante desde la UAI, es la gira internacional que realizamos recientemente a Alemania con un grupo  alumnos de ingeniería quienes tuvieron la oportunidad de visitar y conocer universidades, empresas y centros de investigación aplicada de ese país en temas de energía y medio ambiente. Ello fue posible gracias a una beca adjudicada a la Facultad de Ingeniería y Ciencias por el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) y se enmarca dentro de las iniciativas de internacionalización que está llevando a cabo la facultad.

Estos son temas que movilizan a los estudiantes, ¿cómo ha sido tu experiencia en este sentido?

Mi experiencia tiene distintos matices. He visto estudiantes muy jugados y emprendedores, y otros menos involucrados. De todos modos, creo que las nuevas generaciones están muy preocupadas y genuinamente interesadas en este desafío.  Hay una inercia en ellos pues se sienten poco partícipes del cambio. El desafío es darles a entender que todos quienes ostentan hoy el poder en cualquier ámbito, social, ambiental o empresarial, fueron estudiantes como ellos, y son ellos los que deben hacer el camino, no intentando parecerse ni acomodarse a lo existente sino personificando los nuevos valores de la sociedad que queremos pues  ya está visto que éste modelo no nos sirve.

¿A qué países  debería  aspirar parecerse Chile en temas de conservación del medio ambiente?

Cada país tiene su propia base productiva y sus propios retos, además cada país es el reflejo de quienes hoy lo habitan. Por lo tanto eso de parecerse nos puede alejar de nosotros mismos. En materia institucional y de implementación de soluciones ambientales, países como Holanda, Dinamarca, Alemania, son ejemplo. Sin embargo, su modelo de consumo no es sostenible. Así que un modelo propio, ambicioso, centrado en el tipo de territorio que tiene el país, en las personas, en nuevos modelos empresariales es lo que se necesita.

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