Revista Nueva Minería y Energía, publicado el lunes 17 de junio de 2019


La Alianza Global de los Institutos de Investigación en Energía Solar emitió un comunicado, luego de su reunión anual realizada a fines de mayo, en el cual señalan que “la declinación en los costos de energía fotovoltaica (PV), en dos órdenes de magnitud, continuará en los próximos años con un aumento de la eficiencia energética de la tecnología”.

Por su parte, en un reciente informe, la Agencia Internacional de Energía (AIE) señaló que se requiere un costo nivelado de energía PV de US$ 20 por MWH para competir con combustibles convencionales.

Los desarrollos que continúan en la tecnología PV y las adaptaciones a las condiciones del Desierto de Atacama, permiten estimar que en el norte dispondremos de energía PV abundante a costos menores que los señalados por la AIE. Esto abre la posibilidad de electrificar los combustibles y desarrollar combustibles sintéticos, a partir de la producción de hidrógeno solar y así resolver los problemas de intermitencia de la generación PV, con el almacenamiento, usando el hidrógeno como vector energético.

El hidrógeno se ha utilizado industrialmente desde el siglo XIX, producido a partir de agua mediante el proceso de electrólisis, que separa la molécula de agua en oxígeno e hidrógeno y, en el siglo XX, a partir de combustibles fósiles, principalmente el gas natural.

Países desarrollados que han priorizado el hidrógeno como vector energético limpio, están desarrollando plantas de electrólisis a una escala mayor a la disponible hasta ahora y con nuevas tecnologías de almacenamiento de hidrógeno. Esto permitiría llegar a costos de hidrógeno en el Desierto de Atacama entre US$ 1,2 y US$ 1,4 por kg, costo competitivo con un diésel entre US$ 30 a US$ 40 centavos por litro.

Para lograr estos costos, se requeriría operar con plantas PV en corriente continua, ahorrando el costo de capital de los inversores y con nuevas plantas de electrólisis de mayor tamaño y mejores sistemas de almacenamiento de hidrógeno en grandes volúmenes.

Para generar una masa crítica de demanda, que estimule la inversión en capacidad de producción de hidrógeno solar con los nuevos desarrollos tecnológicos, debemos partir por el sector minero, tanto en la sustitución del diésel en los camiones interior mina, como en el desarrollo de explosivos cero emisiones.

La misma fórmula de Haber Bosch que implicó desplazar el salitre chileno por salitre sintético a principios del siglo pasado, hoy permitiría producir amoniaco solar para la industria de explosivos y la producción de fertilizantes cero emisiones para exportar, compitiendo con el amoniaco de gas natural.

Es así como con la generación PV en el norte de Chile y el aprovechamiento del hidrógeno solar como vector energético, tenemos una oportunidad histórica de impulsar una transformación productiva basada en la sustentabilidad inédita en el país.