Publicado en Pulso, 28 de diciembre de 2018.


El potencial solar de Chile es cada vez más conocido. Lo interesante y que no todos conocen es que, además de la fotovoltaica, existen las tecnologías termosolares que nos permiten aprovechar la radiación solar, y las cuales debieran tener un mayor apoyo y difusión debido a los beneficios que generan.

La esencia de las tecnologías termosolares es producir calor utilizando la radiación proveniente del sol, a diferencia de la fotovoltaica que produce electricidad.

Una ventaja de producir calor es gestionarla utilizando sistemas de almacenamiento térmico. Esto, en otras palabras, es el uso de termos que permiten contar con energía cuando no hay sol.

Una de las singulares características de la energía termosolar es el amplio rango de temperaturas que ésta puede generar, las que pueden ir desde bajo cero hasta incluso, sobrepasar los 3.000 grados Celsius.

Gracias a ello es posible utilizarla para distintos procesos térmicos, tanto a nivel residencial como industrial. A nivel residencial, por ejemplo, se utilizan colectores solares térmicos para producir agua caliente sanitaria. En Chile, gracias a iniciativas como la franquicia tributaria (ley 20.365) se estima que ya hay más de 100 mil casas que cuentan con esta tecnología, permitiendo un ahorro mensual en el consumo de gas de entre 40% y 90%.

Por otro lado, a nivel industrial, su uso también está empezando a ser considerado en nuestro país gracias a innovadores que han apostado por el “calor solar”.

Un ejemplo de este tipo de tendencia es la planta de colectores planos, Pampa Elvira Solar, utilizada para aporte de energía térmica al proceso de electro obtención en la división de Codelco, Minera Gabriela Mistral, ubicada en la comuna de Sierra Gorda, Región de Antofagasta.

Esta planta, suministra el 85% de la demanda térmica y desplaza 15 mil toneladas de CO2 anuales, que producía anteriormente debido, básicamente, al uso de combustible fósil.

Para indagar otros procesos metalúrgicos que se podrían ver beneficiados con este tipo de tecnología, y así, potenciar una industria verde, nace el proyecto denominado como Integración de Tecnología Termosolar para la industria metalúrgica chilena para mejorar sus ventajas competitivas -también conocido como Metalurgia Solar- financiado por Corfo y ejecutado por Themsys desde el Centro Earth de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), y con la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), como la entidad mandante de esta iniciativa.

Durante la ejecución de Metalurgia Solar, una de las oportunidades de integración detectadas fue el uso de colectores planos para calentar soluciones en el proceso de precipitación de escorodita (mineral de la clase de los “arseniatos”)

Esta tecnología permitiría reducir aproximadamente entre el 70% y 75% el uso de combustibles fósiles, algo que interesó a la empresa Ecometales, filial de Codelco, la cual anunció que licitará un proyecto de diseño, construcción y suministro de calor para el primer semestre de 2019.

Otra ventaja de las tecnologías termosolares es que también pueden funcionar como centrales térmicas para la generación de electricidad, las cuales al complementarlas con baterías térmicas pueden producir electricidad 24/7.

Se estima que cerca del 1% del desierto de Atacama poblado con centrales termosolares, podría abastecer la demanda eléctrica de un año en Chile.

Luego, dadas las favorables condiciones de este lugar único en el mundo, es posible pensar en una gran oportunidad de negocio para el país, como lo sería la exportación de energía solar, limpia y renovable.

Dados los beneficios que trae la tecnología termosolar, es que hay que continuar apoyándola. Así facilitar un futuro en el cual dejamos de ser dependientes de combustibles fósiles, y tengamos una matriz energética 100% renovable.