Decano de Ingeniería de Harvard dictó conferencia en la UAI

20/09/2016 Noticias

Fue invitado por la Facultad de Ingeniería y Ciencias.


Invitado por la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UAI, Frank Doyle, decano de Harvard School of Engineering and Applied Sciences, llegó a Chile la semana pasada, para reunirse con autoridades, académicos y alumnos de la universidad y conversar sobre la enseñanza de la ingeniería en Harvard y el desafío que supone hacer esto en pleno siglo XXI.

A su conferencia, realizada el viernes 16 de septiembre, en el campus Peñalolén, asistieron el rector Andrés Benítez, Alejandro Jadresic, decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias, académicos de varias escuelas y facultades y decenas de alumnos de pregrado.

En el encuentro contó que hace poco más de un año que llegó desde California para instalarse en Massachusetts y hacerse cargo de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la universidad más antigua de Estados Unidos, una de las más prestigiosas del mundo y de la que, en sus casi cuatro siglos, han salido 8 Presidentes y más de 150 premios Nobel.

Doyle es ya un veterano en el mundo académico. Educado en las mejores universidades del mundo, cursó sus estudios de pregrado en Princeton, desde donde se graduó en 1985 en Ingeniería Química, para un año más tarde partir a Cambridge en Reino Unido a cursar un master en la misma materia. Siempre en la misma área, en 1991 recibió el grado de doctor en el CALTECH (California Institute of Technology). Antes de llegar a Boston se desempeñó como decano asociado de investigación en la Universidad de California en Santa Barbara, donde dirigía el Departamento de Ingeniería Química.

Poco después de aceptar la posición y cuando aún no asumía en su nuevo cargo, cuenta Doyle, la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas recibió una donación de 400 millones de dólares por parte de John. A. Paulson, un ex alumno, graduado en los 80’, que hizo la mayor contribución filantrópica en la historia de la universidad, lo que le ganó que la escuela fuese bautizada en su honor.

La historia de la ingeniería en Harvard se remonta hace 169 años, cuando en 1847 se fundó el Lawrence Scientific School y la universidad comenzó a dictar formalmente grados en ingeniería y ciencias aplicadas. En 1861 nació MIT (Massachusetts Institute of Technology) y una nueva escuela de Ingeniería en la zona. Con el tiempo la cantidad de alumnos que ingresaban a especializarse Harvard comenzó a decaer y la idea de que ambas escuelas debían fundirse comenzó a cobrar fuerza. A pesar de la oposición de académicos y alumnos de ambas instituciones, en 1914 profesores de Harvard comenzaron a enseñar en MIT y todo el equipamiento de la universidad fue instalado en el otro campus. Pocos años más tarde y con el fallo a favor de la corte suprema del estado; los caminos de ambas instituciones volvieron a separarse porque la educación puramente técnica entregada por MIT iba en contra de la formación integral y basada en las Artes Liberales que siempre ha caracterizado el espíritu de Harvard.

Luego ahondó en que ingeniería fue durante más de un siglo y medio, un departamento de la Facultad de Artes y Ciencias de la universidad y recién en el 2007 pasó a convertirse en la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas. Sobre el modo de enseñar contó: “El perfil de la escuela es netamente integradora, sin separación por departamentos”, una estrategia que Doyle asegura que les ha dado óptimos resultados, “teniendo un enorme aumento en la cantidad de alumnos que optan por la carrera, el que se ha triplicado en los 9 años en que lleva la escuela, llegando a representar el 18% de los alumnos de la universidad”.  

Haciendo hincapié en la sólida formación en Artes Liberales que reciben todos los alumnos de pregrado, Doyle contó que los estudiantes de Harvard tienen la opción de probar todos las asignaturas que quieran durante su primer año en la universidad y que sólo deben declarar su “major” o mención principal a fines del segundo año, asegurando así que “todos puedan desarrollar un amplio espectro de intereses”. Asimismo, contó que la licenciatura más popular es en Gobierno y la segunda es Ingeniería, admitiendo que: “La novedad de la tecnología y todo lo que se puede hacer con ella es lo que inspira a los alumnos y futuros alumnos”. En el mismo contexto, contó que existe un nuevo máster en Design Engineering que se dicta junto al Graduate School of Design.

Más adelante ahondó en que la formación en ingeniería en Harvard se basa en un aprendizaje activo a través de varios temas ancla que trabajan en conjunto con otras áreas, como “salud, justicia, calidad de vida, energía y medioambiente, que son temas transversales a casi todas las escuelas y facultades de la universidad”. De hecho, una de las investigaciones que lidera el propio Doyle, indaga en la diabetes y la creación de un páncreas artificial.

Finalmente, defendió el icónico modelo de Harvard de enseñar carreras de licenciatura en cuatro años, admitiendo: “No veo la tendencia en Estados Unidos de crear una carrera de cinco años. Que las carreras sean de 4 años es ideal, hacia allá debe ir el mundo, pues el mundo empresarial te entrega más conocimiento haciendo”.

Fuente: Comunicaciones Universidad Adolfo Ibáñez.

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Visita Frank Doyle, Decano Ingeniería Harvard - Campus Peñalolén

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