Gerardo Araya, director de Ingeniería Civil UAI: “Lo que ha pasado con el puente Cau Cau no tiene justificación”

02/05/2016 Noticias

El académico plantea que este fracaso lo terminaran pagando los ciudadanos.

Tras el anuncio del ministro de Obras Públicas (MOP), Alberto Undurraga, de la demolición de los brazos del puente Cau Cau en Valdivia, otra vez se discute sobre los errores cometidos y surgen las acusaciones cruzadas. La obra tendrá que ser nuevamente licitada y construida lo que retrasará su inauguración posiblemente hasta 2017. Así el que se convertiría en el primer puente basculante de Chile y en una de las obras emblemáticas del Proyecto Bicentenario en 2010, es hoy un desastre que incluso apareció en el programa «Horror de cálculo» de Discovery Channel, como uno de los errores insólitos de la ingeniería en el mundo.

Aquí el director de la carrera de Ingeniería Civil, PhD en Ingeniería Civil de Stanford University, Gerardo Araya, se refiere a los errores técnicos y a las deficiencias en la gestión de este proyecto, a la vez que advierte las consecuencias de su demolición y reconstrucción.

– ¿Cuáles han sido los principales errores de ingeniería que se han cometido durante el proceso de construcción del puente Cau Cau?

De acuerdo a la información que se ha hecho pública, han existido errores como, por ejemplo,  una diferencia de 70 centímetros en la alineación de los pilotes del puente -recordar que un “falso ingeniero” geomensor estuvo a cargo de la topografía del proyecto-; un montaje incorrecto de los tableros del puente; falla en sistema oleohidráulico de alzamiento de los brazos; mayor peso del puente debido a recrecido por láminas de acero y falta de trazabilidad del acero utilizado , esto es que no se  tiene certeza de dónde viene ni que resistencia tiene este acero.  Además, existen dudas respecto a la pertinencia del diseño original.

Todos estos errores se han complementado con una serie de deficiencias en la gestión del proyecto.

– Hay informes que alertaron de esta situación desde 2012 hasta febrero de 2015, ¿Se puede hablar de acciones negligentes y responsabilidad compartida?

Al ser obras únicas que se materializan en terreno, los proyectos de ingeniería civil pueden tener algunos errores que pueden ser aceptados si son menores, o reparados con intervenciones acotadas, pero lo que ha pasado con el Cau Cau no tiene justificación alguna, y a mi parecer existen acciones negligentes. Todo proyecto de ingeniería tiene complejidades, más aún cuando se trata de proyectos particulares, que se realizan por primera vez y sin experiencia previa en Chile, como es el caso del puente Cau Cau. Por lo mismo es que para abordar este tipo de obras es necesario un trabajo en conjunto, sistémico e integrado, por parte de los equipos profesionales encargados de las etapas de diseño, construcción y fiscalización. Creo que estos equipos profesionales, en distintos grados, sí tienen responsabilidades en este proyecto.

– ¿Este es un problema más técnico que político?

La parte política la desconozco por lo que no puedo opinar sobre eso, pero es claro que  existieron una serie de problemas técnicos que no son aceptables para ningún proyecto de ingeniería civil, y menos aún para uno de esta complejidad. Adicionalmente, si bien hubo correos electrónicos de observaciones técnicas durante la ejecución de este proyecto enviadas a la inspección fiscal del MOP -cuyo profesional fue removido de su cargo-, estas alertas no fueron consideradas de forma adecuada y se llegó a indicar de textualmente por parte de la inspección fiscal del MOP que “no hay espacio para retroceder”. Este tipo de decisiones son las que algunas personas han interpretado como políticas ya que, se priorizó seguir adelante con un proyecto con defectos evidentes y conocidos en vez de evaluar exhaustivamente los problemas, tomar acciones correctivas y dar continuidad al proyecto una vez realizadas las reparaciones. El resultado de las decisiones está a la vista.

– ¿Se podría haber evitado la demolición del puente?

El último informe técnico, encargado a la empresa estadounidense Hardesty & Hanover, plantea dos opciones. Una es la reparación del puente, desoldando las láminas de acero  y restituyendo su capacidad portante, pero esta opción no garantiza que no surjan nuevas fallas durante la reparación o a futuro. La segunda opción planteada es la demolición de los tableros y la construcción de nuevos. Coincido con esta segunda alternativa ya que debido a la cantidad de errores, algunos tan básicos como la falta de trazabilidad de los materiales estructurales del puente, es muy complejo poder tener algún grado de confiabilidad en el desempeño de esta estructura.

– Finalmente, ¿Quién pagará los costos de la reconstrucción del puente Cau Cau?

Existen boletas de garantía emitidas por la constructora, la empresa Española Azvi, hacia el MOP, sin embargo los problemas contractuales se judicializaron desde 2015. A modo de ejemplo, Azvi ingresó una medida precautoria para que el MOP no cobre los documentos de garantía por $5.120 millones de pesos. Adicionalmente, la empresa asesora de la inspección fiscal, la firma Zañartu Ingenieros, ha anunciado acciones judiciales. Con este escenario es muy complejo determinar quién asumirá las costos adicionales del proyecto, que pasará de $31 millones de dólares a alrededor de $45 millones de dólares, y más difícil aún establecer un plazo real para que esto ocurra.

En mi opinión, creo que una fracción menor de los costos adicionales se obtendrán de las garantías entregadas por la constructora, pero gran parte se deberá asumir con recursos fiscales, es decir que este tremendo fracaso técnico administrativo lo terminaremos pagando todos los ciudadanos.

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