Proyectos son parte del examen de fin de semestre del Taller de Robótica e Inteligencia Artificial.

El desarrollo de robots autónomos capaces de sortear laberintos y de separar elementos por su color. Estos fueron los desafíos del examen final que tuvieron que enfrentar los alumnos del Taller de Robótica e Inteligencia Artificial a cargo del profesores de la Facultad de Ingeniería y Ciencias, Peter Roberts, en Viña del Mar y Miguel Carrasco, en Santiago.

Durante el curso los estudiantes trabajaron en equipos con el objetivo de crear un prototipo que consistió en un software que permitiera el funcionamiento eficaz de un robot móvil con determinadas características y tareas.

En el Campus Viña del Mar, los alumnos utilizaron para sus proyectos la plataforma de hardware Arduino Robot a la cual incorporaron distintos sensores. Además, tuvieron que programar el algoritmo de control que permitió al robot recorrer y salir de un laberinto con distintos grados de dificultad.

“Los estudiantes sortearon exitosamente la prueba hasta el tercer nivel de dificultad -el cuarto era el más complejo- y los robots lograron funcionar de manera autónoma”, señaló el profesor Peter Roberts.

Por su parte, en Santiago, el desafío para los alumnos de cuarto y quinto año de Ingeniería Civil Informática fue la creación, en un plazo tres semanas, de una máquina –robot que a través de una cámara fuera capaz de enviar información para seleccionar y separar elementos, en este caso los dulces de M&Ms.

Para ello, utilizaron una cámara Pix, servomotores, dos Arduinos – uno para controlar la cámara y otro para controlar los motores- y sistemas de iluminación. También debieron programar el algoritmo que permitió el funcionamiento adecuado del prototipo.

Durante el semestre los estudiantes aprendieron a utilizar los motores y la cámara para el desarrollo de proyectos de robótica en movimiento. La idea era que primero aprendieran a usar estas herramientas y luego las aplicaran en el trabajo final: una máquina industrial capaz de resolver un problema, lo que es sumamente complejo”, explicó el profesor Miguel Carrasco.