El Día de la Ingeniería en el Campus Viña se inauguró con la conferencia de Antonio Bacigalupo, gerente general de GNL Quintero, empresa que lleva más de cuatro años en el rubro de la recepción, almacenamiento y distribución de Gas Natural Licuado (GNL).
Antonio Bacigalupo explicó el gran desafío que enfrentó la compañía para llevar adelante este  proyecto. “GNL nace como una necesidad a raíz de la enorme incertidumbre que tuvimos con el suministro de gas natural por gaseoductos provenientes desde Argentina”.
Después de que se construyeron cinco gaseoductos provenientes desde el otro lado de la cordillera para aprovechar este recurso que estaba presente en abundancia y a precios convenientes, GNL Quintero se vio enfrentada al problema de la crisis de gas que  sufrió Argentina en el 2004. “Habíamos  invertido alrededor de 5 mil millones de dólares en infraestructura para traer ese gas. Así que tuvimos que reinventarnos para poder tener autonomía y no depender de la situación política de ningún país” manifestó el Gerente General GNL Quintero.
Durante su exposición, Bacigalupo mostró imágenes del muelle emplazado en la bahía de Quintero, los tanques donde se almacena el GNL y las plantas de tratado. Además, explicó el proceso mediante el cual se recibe y se distribuye el producto. “Tomamos el gas y lo descargamos de los barcos con unos brazos especiales que lo trasladan a través de cañerías  aisladas, todo a temperatura criogénica. Luego, lo almacenamos en unos tanques de 160 mil metros cúbicos, que son los más grandes de Chile. Finalmente, se bombea el GNL a una planta de regasificación y se distribuye a todo el país”, dijo.
“El  principal proyecto de GNL Quintero fue crear un plan de ingeniería y construcción en plazos breves ya que debido al corte en el suministro de gas, proveniente desde Argentina, se hizo urgente buscar una solución que nos desligara del problema en el corto y largo plazo”, agregó Bacigalupo.

Por ello crearon un proyecto diseñado para tener múltiples proveedores y un sistema de trabajo y planificación llamado “Fast Track”. Este  fue un diseño propio de la empresa que les permitió 25 meses después de la crisis firmar los contratos para operar, situarse en un 5% bajo el presupuesto aprobado y concluir el proyecto con un año de antelación.

“Tuvimos el apoyo de los socios, pero también de todos los entes que tuvieron que interactuar para que el proyecto saliera adelante. La autoridad, la comunidad, el Congreso y los sindicatos fueron fundamentales en esta tarea, pues sin dejar de cumplir su rol nos ayudaron en el proceso. Cumplimos todas las normas que debíamos cumplir. Fue un verdadero proyecto país”, sostuvo el ejecutivo.

Por otra parte, un desafío importante estaba en la geografía propia del lugar. “Estamos en un país sísmico, por lo tanto decidimos implementar un diseño americano que está preparado para soportar el mayor terremoto de aquí a dos mil años. Y la mayor prueba de su eficacia ocurrió hace dos años con el terremoto del 27/F, en el que la empresa resistió el embate estoicamente”, aseguró.
Actualmente, GNL Quintero es el primer terminal de regasificación del hemisferio sur, con cientos de barcos que viajan por el mundo y un mercado que ha duplicado su capacidad en los últimos ocho años.