Actividad denominada Play Day se realiza cada año como parte del examen final de los talleres de “Arte en Ingeniería” y “Ciencias Aplicadas”.


Hasta el campus Viña del Mar y Peñalolén llegaron cientos de escolares de enseñanza básica para participar en el  “Play Day”,  actividad donde tuvieron la misión de evaluar los  juguetes mecatrónicos desarrollados por estudiantes de Ingeniería UAI para el examen final de los talleres del Arte en la Ingeniería y  Ciencias Aplicadas.

Durante el transcurso de estas asignaturas, los estudiantes se enfrentaron al desafío de crear un juguete con la forma de un animal de una determinada zona geográfica, utilizando algunos componentes específicos como placas Arduino, sensores de luz y de movimiento, entre otros. El objetivo era que el juguete fuera capaz de desplazarse y realizar distintos movimientos. Además, los alumnos de ingeniería debieron simular el hábitat de los animales y crear un juego que controlara los movimientos del robot a través de Bluetooth.

En Viña del Mar los alumnos de 4° básico del Colegio Ana María Janer fueron los encargados de poner nota a  los proyectos desarrollados por los estudiantes universitarios. En tanto, en Peñalolén esta tarea fue realizada por niños de de 4° y 5° básico del colegio Juan Bautista Pastene.

“Con esta actividad nuestros estudiantes se transforman en embajadores de la universidad en la comunidad y, a la vez, es una oportunidad para que los niños puedan conocer la UAI. Al generar esta interacción, el Play Day tiene un valioso componente social”, sostuvo el profesor de Ingeniería a cargo de esta actividad en Viña,  Eduardo Testart W.

Para poder crear  estos prototipos -explicó el profesor- los universitarios visitaron a los futuros usuarios de estos juguetes con el fin de conocer sus gustos y preferencias. Luego diseñaron y construyeron animales capaces de caminar y realizar movimientos programados con Arduino y controlados a través de sensores. Además, tuvieron que armar un juego en torno a este juguete y simular su ambiente natural. Así surgieron distintos animales, algunos de dos patas como un pato y un avestruz, lo que implicó un gran desafío para lograr su desplazamiento y equilibrio.

Uno de los juguetes más populares en Viña fue “Dingo Flash”: un perro que camina, abre el hocico para recibir comida y mueve la cola cuando le  acarician el lomo. “Dingo está hecho, entre otras cosas, con engranajes de acrílico los que están dispuestos de tal forma que permite que las patas se muevan alternadamente. Además, cuenta con un sensor de proximidad y uno de foto resistencia, lo que hace posible que Dingo abra su hocico y mueva la cola tras enviar una señal al Arduino”, explicó Italo Perreti, alumno de primer año de la carrera de Ingeniería del Campus Viña.

En ambas versiones del Play Day, destacaron también  animales bípedos y acuáticos, los que concentraron la atención de los niños en esta jornada, tanto por su complejidad técnica como por sus llamativos diseños.

Este es el séptimo prototipo del proyecto, ya que tuvimos complicaciones con los mecanismos por lo que debimos adaptar los motores, el tamaño y el peso antes de llegar a la versión final”, señaló Gonzalo Barros, alumno de Ingeniería en Peñalolén, que junto a su grupo construyó un pájaro kiwi, capaz de caminar y emitir un sonido que se detiene al recibir una caricia gracias a un sensor de tacto.

Vinculación con la comunidad

Uno de los aspectos más relevantes del Play Day, que cada año se realiza como instancia final de los talleres, es la vinculación de los alumnos universitarios con las comunas de Viña del Mar y Peñalolén.

“Los proyectos presentados en Santiago y Viña consisten en mecanismos mecatrónicos que mezclan la mecánica con la tecnología de la información, por medio de sensores Arduino y Bluetooth. Esta evaluación, además de su característica formativa, permite que la universidad se vincule con la comunidad”, señaló el profesor de Ingeniería Peñalolén, Claudio Díaz.

Por su parte, los profesores de los colegios destacaron esta experiencia como algo único y muy especial para los escolares. “Nos parece una muy buena oportunidad para que nuestros niños, que nunca habían estado en una universidad, se motiven para seguir adelante y continúen sus estudios universitarios. Ha sido muy gratificante el acercamiento entre nuestros niños y los jóvenes universitarios y lo que más les ha llamado la atención es el hecho de ponerle nota a los juguetes”, dijo Karin Vergara, profesora jefe del 4°B del colegio Ana María Janer de Miraflores, Viña.

“Esta fue una experiencia excelente, me gustó que los estudiantes fueran a visitarnos primero y que los niños pudieran hacer sus pedidos. La acogida  ha sido súper buena”, agregó  Andrea Villanueva, profesora del colegio Juan Baustista Pastene.

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Play Day Santiago y Viña del Mar