La situación económica y social de China, su evolución y consecuencias fueron los temas que Donald Hanna, PhD en Economía dela U. de Harvard y experto en mercados asiáticos, abordó en la charla “China´s outlook and its global impact” que dictó en la UAI invitado por la Facultad de Ingeniería y Ciencias.

Hanna ingresó este año a Roubini Global Economics -la firma de análisis del destacado economista Nouriel Roubini- como  director ejecutivo responsable de Asia. Anteriormente, lideró el departamento de estudios para esa región en Fortress Investment Group y fue economista jefe de Citigroup Global Markets.

El experto comenzó su exposición describiendo los principales aspectos  socioeconómicos de China desde principios del siglo XX, cuando el país contaba con una fuerza laboral de  9 millones de  personas. Actualmente, sostuvo, este número ha ido disminuyendo  por el envejecimiento de la población,  uno de los desafíos del país asiático.  También habló de  los efectos del  “espectacular” crecimiento promedio  de China en los últimos años, entre ellos la contaminación  del medio ambiente que  ha alcanzado niveles extremos.

Donald Hanna destacó, además,  que debido a la falta de personas con estudios universitarios, el fuerte de China es la mano de obra. “Por año, en China hay 4 millones de graduados que forman parte de la fuerza laboral. Para el crecimiento del PIB, se necesitan trabajos para esta población con mayor nivel educativo.  Por eso está el interés en moverse hacia el sector servicios en vez de manufactura”.

Por otra parte, explicó que en China el nivel de consumo de la economía es bajo. “El porcentaje de consumo en China comparado con EE.UU. es la mitad.  El asunto es cómo podría pasar China a  una economía de consumo”.

En este tema puntualizó que el  gobierno de ese país no recauda dinero a través de  impuestos, como lo hacen otros países,  sino que a través de inversiones  públicas. Y, agregó, que en un sistema donde hay un partido único, no hay transparencia y existen  los problemas de políticas e incentivos.

“Hay una expansión de los servicios públicos. El crédito ha crecido en un 60% y el nivel de endeudamiento  está  aumentando en China. La crisis en China no será monetaria, sino financiera. Ellos ya tienen una crisis financiera, pero si se observa el PIB no se nota porque la economía sigue creciendo”, dijo Donald Hanna.

Respecto a la situación social del país asiático, añadió que durante años se ha pensado si China debe subir sus gastos en servicios sociales. Por otra parte, desde hace 5 años están tratando de mejorar la distribución del ingreso.

“En China el Partido Comunista se ha legitimado creando una versión de la historia donde aseguran que los ha liberado del capitalismo de Reino Unido, EE.UU. y Japón entre otros”, concluyó.