Una capacitación para la utilización de software que permitan realizar vigilancia tecnológica y gestión de innovación  llevó a cabo en la Facultad de Ingeniería y Ciencias (FIC) el experto español en tecnologías de la información, Miguel Borras. Las  plataformas informáticas fueron adquiridas por la facultad a través del proyecto para el fortalecimiento Oficina de Transferencia Tecnológica (OTT) adjudicado a la UAI por CORFO. La  unidad se creó  en 2012  y  trabaja  con  académicos y alumnos de la UAI para maximizar la creación de valor e impacto en la sociedad de los proyectos de I+D y trabajos de tesis.

Con el medio externo, la OTT tiene como objetivo la creación de  vínculos con las empresas privadas y organizaciones públicas para identificar oportunidades de creación y transferencia de conocimiento bajo un modelo de innovación abierta.
Estas plataformas (software) permitirán entregar un servicio de apoyo a los investigadores para capturar información de múltiples fuentes, pero orientadas a sus líneas de investigación. Esto se hará  extensivo también  a los estudiantes de postgrado de la UAI.

“Uno de los temas del proyecto CORFO para el  fortalecimiento de las Oficinas de Transferencia Tecnológica, que la UAI se adjudicó en 2011 y  que se ejecutará hasta diciembre de este año, es crear capacidades de vigilancia tecnológica (VT) que permitan a los investigadores y a la facultad tener información actualizada de la actividad científica, empresarial, de colaboración e innovación en torno a sectores productivos, tecnologías, productos o capacidades de I+D.”, señaló Carlos Ladrix, director de la OTT.

Sobre la importancia de la VT, Miguel Borras, sostuvo  que ésta es fundamental para un entorno de investigación y desarrollo tecnológico. Además destacó que este proceso debe formar parte de la  investigación, no sólo al comienzo del proyecto, sino a lo largo de toda  su ejecución con el objeto de detectar nuevos avances que puedan afectar al diseño de los experimentos y de  las decisiones que se  vayan tomando.

“En el desempeño de mis labores como experto en I+D para la Comisión Europea, he detectado un defecto habitual en los proyectos de investigación: una vez planteado el estado del arte,  los investigadores se despreocupan de cómo evoluciona el entorno científico y de mercado, con resultados desastrosos para el impacto del proyecto y  el aprovechamiento del dinero público invertido en éste.  Considerando la vigilancia tecnológica como un elemento más de la Inteligencia Competitiva, debemos considerarla como una herramienta clave para las universidades y centros de investigación. Estas organizaciones están inmersas en un entorno altamente competitivo, en el cual deben competir por recursos con otras organizaciones homólogas. Esta situación hace necesario implantar procesos de inteligencia competitiva con el objeto de mejorar la posición de la organización en el corto y largo plazo”, dijo.

Buena parte de los recursos de I+D –sostuvo Carlos Ladrix– se gastan en proyectos que ya se han realizado en Chile o en otras partes del mundo. Por otro lado, el volumen de información en torno a un tema científico se puede duplicar en pocos meses lo que hace imposible a los investigadores gestionar el conocimiento con herramientas de búsqueda simple. “Miguel nos capacitó en un plataforma de VT semántica que la FIC va a adquirir para entregar un servicio de alertas y reportes de VT a los académicos que están realizando proyectos de I+D o pretenden postular ya sea a fondos públicos o privados. La plataforma será parte de las capacidades de la y de UAI+D,  Oficina de Proyectos de la UAI  y la OTT, concluyó el director de la OTT.