Vino de maqui, mochilas con paneles solares, sacos de dormir para todo tipo de temperaturas, filtros de agua para emergencias, un huerto auto regable para espacios reducidos, carpas que se iluminan automáticamente y maletas con GPS, fueron sólo algunos de los proyectos de fin de semestre que los alumnos de primer año de ingeniería civil presentaron en la  Feria de Emprendimiento  que se realizó en el patio del Edificio de Pregrado del Campus Peñalolén.

La feria es la instancia donde cerca de los 400 alumnos que cursan la asignatura de Taller de Emprendimiento presentan su prototipos finales para ser evaluados por los profesores del ramo, así como por evaluadores externos entre los que estuvieron Josefa Villarroel, directora de Garage UAI, Pamela Garrido, coordinadora de Garage UAI y Loreto Rocha, tutora de Garage UAI.

Animando el encuentro y a sus compañeros estuvo también el Centro de Alumnos de Ingeniería Civil (CAACIV).

Uno de los objetivos de este curso es acercar a los alumnos desde el inicio de su carrera  al mundo del emprendimiento con dos grandes proyectos.

En el primero –explicó Claudio Díaz, profesor del taller– deben reunir una cantidad de dinero para lo cual se organizan en equipos de cinco personas y venden productos hechos por ellos, generando valor, de distinta índole.

“La Feria de Emprendimiento corresponde al segundo proyecto de la asignatura que está enfocado en buscar un problema, caracterizarlo, validarlo, definir un cliente, modelarlo, iterar en posibles soluciones, luego crear un modelo de negocios para la solución y finalmente crear un prototipo funcional de la misma”, agregó Díaz.

Sobre los productos exhibidos Josefa Villaroel señaló que “un aspecto relevante a destacar es que hay productos con algún grado de innovación y que solucionan problemas. Se ve que los alumnos, a pesar de ser de primer año, tienen una gran capacidad de prototipar”.

Para los alumnos de ingeniería, en tanto, la experiencia fue muy positiva. “Nos sirvió para tener paciencia y considerar las necesidades del cliente en primer lugar”, dijo Carlos Olivares quien junto a sus compañeros Diego Rojas y Octavio Gamboa desarrollaron un dispositivo que avisa con anticipación a los automovilistas cuando hay un peatón que quiere cruzar en un paso de cebra ubicado fuera de su rango de visión. El objetivo es que el conductor reduzca la velocidad y se detenga, buscando con ello reducir los accidentes.

“Esta experiencia no enseñó a considerar todas las etapas y reducir lo más posible los errores que podían hacernos perder tiempo y dinero”, concluyó Octavio Gamboa.