Estudio de Raúl O’ Ryan, académico de Ingeniería y director del Centro UAI Earth,  propone bajar los impuestos al gas que usan los vehículos y así reemplazarlos por diésel.


Una fórmula para combatir la polución en Santiago es la propuesta que el profesor del área de Energía y Medio Ambiente de la Facultad Ingeniería  y Ciencias, Raul O´Ryan, presentó en el seminario que organizó la Fundación Gas Natural Fenosa en la  Sofofa y que, de aplicarse en 2017, permitiría al país ahorrar $42 millones en gastos médicos atribuibles a la contaminación,  al año 2030.

El estudio “Impactos y Beneficios en Salud de un Impuesto  Ingreso Neutral para el Gas Natural Vehicular en Chile”  fue solicitado al Centro UAI-EARTH de la Facultad de Ingeniería  y Ciencias,  que dirige el profesor O’Ryan   por la Asociación de Distribuidores de Gas Natural de Chile (AGN) para contribuir a enriquecer las propuestas para mejorar la calidad del aire de la Región Metropolitana y explorar las opciones del gas natural como una alternativa válida para los vehículos comerciales y buses.

La Región Metropolitana según constata el estudio, presenta altos niveles de concentración de contaminantes atmosféricos, siendo las emisiones del transporte una de las principales fuentes de material particulado fino las que se originan tanto por emisiones directas como de manera secundaria.

Con este estudio se buscaba evaluar el impacto de equiparar el impuesto de gas natural para vehículos  al que actualmente tiene el diésel. Según los cálculos del profesor O’Ryan, para ello el Estado debería bajar los impuestos al gas natural para incentivar su uso, lo que implica reducir los actuales $88 que recauda por metro cúbico consumido que recibe a $66.

Al valorar los beneficios en salud de este cambio basado en la metodología y valores propuesta para ello por el Ministerio de Medio Ambiente, se concluyó que los beneficios por reducción de particular fino podrían llegar a más de US$ 8 millones por año desde el 2026 en adelante. El valor presente de los beneficios en salud a una tasa de descuento social de 6% en el periodo 2018-2030 permitiría al país ahorrar  los US$ 42 millones en gastos médicos.

“El Estado invertiría 14 millones de dólares en incentivos y hacia el 2030 habría 42 millones de dólares que no se estarían gastando por enfermedades respiratorias o licencias médicas. Hay políticas que mantienen tecnologías como el diésel, que emiten más contaminantes. Hay que cambiar ese “statu quo”, promoviendo el ingreso de vehículos más limpios. Con esta esta propuesta el Estado daría incentivos para tomar mejores decisiones en la compra de vehículos”, señaló Raúl O´Ryan.

La propuesta del investigador de la Facultad de Ingeniería y Ciencias surge cuando ya está listo el Plan de Descontaminación de Santiago que regirá desde 2018 –afectando principalmente a los autos con sello verde fabricados antes del 2012– y cuando se prepara una la relicitación de los buses del Transantiago.

Fuente: La Segunda y Facultad de Ingeniería y Ciencias