Bernardo González, académico del área de Bioingeniería, junto a dos investigadores de la Universidad de Concepción, publicó recientemente un estudio sobre microorganismos en el ambiente, en la revista de la prestigiosa Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.


¿Cómo se puede caracterizar mejor las capacidades o funciones que poseen las comunidades microbianas en los distintos ecosistemas? Esta fue la pregunta que abordaron Bernardo González, profesor de la Facultad de Ingeniería y Ciencias; Osvaldo Ulloa, académico de la Universidad de Concepción y director del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO); y Salvador Ramírez-Flandes, perteneciente a la misma entidad que Ulloa y estudiante del Programa de Doctorado en Ingeniería en Sistemas Complejos de la FIC, motivados por “la existencia de una gran diversidad de microorganismos presentes en todos los ecosistemas de nuestro planeta” según las palabras de González, quien además aseguró que “ampliar los conocimientos sobre los microorganismos nos permite entender mejor su participación en los ciclos bioquímicos, procesos de contaminación y descontaminación, y en la aparición de nuevas enfermedades y resistencia a antibióticos, entre otras cosas”.

Los resultados de esta investigación fueron publicados recientemente en Proceedings of the National Academy of Sciences, Estados Unidos, una de las tres revistas científicas más prestigiosas del mundo.

El estudio comprendió el análisis de una cantidad masiva de datos de ADN microbiano ambiental, perteneciente a diversos ecosistemas, mediante el uso de estrategias de última generación en data mining y bioinformática. “El mejor predictor para poder caracterizar las comunidades microbianas y sus potenciales capacidades en los diversos ecosistemas o biomas es seleccionar aquellas funciones redox (reducción-oxidación) esenciales en las reacciones concernientes al consumo y producción de energía para los seres vivos” explicó el facultativo de la FIC.

Según un artículo publicado este martes en El Mostrador, este trabajo fue destacado por connotados investigadores como Cristina Dorador, bióloga y doctora en Ciencias Naturales de la Universidad de Kiel, Alemania, quien planteó que “el estudio ayudará a que se ponga más atención a este grupo de enzimas (redox), ya que probablemente la pérdida, desaparición o cambios en la estructura de las comunidades de microorganismos- por daño en el ambiente o calentamiento global- puede ser explicada mejor desde la funcionalidad de las enzimas oxidoreductasas”.

Por último Bernardo González puntualiza que “éste es un estudio original, abordado con aproximaciones científicas de última generación, de gran valor y proyección para la comunidad científica mundial y que ha sido enteramente realizado por las capacidades de científicos chilenos cuyo financiamiento, como se sabe, es escaso y que está siempre bajo el peligro de sufrir disminuciones significativas”.