Yves Pomeau, uno de los investigadores que ha hecho importantes aportes teóricos, dictó la conferencia “Can one predict a catastrophe?”, en el marco del inicio de Doctorado de Ingeniería en Sistemas Complejos de la UAI.

Pomeau explicó que buscando la posibilidad de predecir catástrofes se sólo se han realizado estudios cuantitativos de los antecedentes, es decir, de los eventos previos. Estos datos se incorporan en sofisticados modelos matemáticos para ser analizados. Sin embargo, no siempre se consideraba la variable tiempo.

“La gente piensa que sólo existe una seguidilla de estados, no mira la dinámica que se da al pasar de un estado al otro. En todos los temas a analizar no hay estados, sino historias, no hay un universo de formas, sino un universo de historias”, explicó. Eso implica además que los períodos a analizar varían de un fenómeno a otro y por lo tanto, no pueden ser tratados de la misma forma.

La introducción de esta variable temporal, es uno de los temas que ha desarrollado recientemente este físico francés, que es Profesor Emérito del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Arizona, miembro correspondiente de la Academia de Ciencias Francesa, y Chevalier de l’Orden de la Legion d’honneur, y tiene a su haber más de 250 publicaciones.

Sus publicaciones le han distinguido por ir abriendo caminos en nuevos temas. Sus más notables contribuciones son la introducción de los modelos de gases en redes y el descubrimiento de la ruta universal de intermitencia en la transición al caos.

Pomeau está por dos semanas en la UAI como parte de un convenio de colaboración internacional en el marco de un proyecto Fondecyt. Su objetivo principal es, junto al profesor Sergio Rica elaborar un artículo que revisión de los últimos 20 años de investigación en los comportamientos anómalos de los sólidos a bajas temperaturas a causa de los efectos de la mecánica cuántica.

Lleva viajando a Chile unos 30 años, lo que le ha permitido formarse una impresión de la situación de la ciencia en el país. Destaca los esfuerzos continuos que han realizado algunos científicos chilenos por avanzar en la investigación y difusión de sus estudios. Reconoce que el nivel ha ido en aumento, aun cuando el trecho que falta por recorrer es aún importante. “Se necesita al menos de una generación completa para poder comenzar a ver los resultados”, comenta.