Con el objetivo de revisar los conceptos y alcances del tema de la Evaluación Ambiental Estratégica, el área de postgrado de  la Facultad de Ingeniería y Ciencias organizó el Seminario “Evaluación Ambiental Estratégica de Megaproyectos de Inversión” el cual fue dictado por  Rodrigo Jiliberto, economista  y consultor en asesoría estratégica en medio ambiente y desarrollo sostenible.

Durante la actividad  se abordaron los principales conceptos sobre Evaluación Ambiental Estratégica (EAE)  de megaproyectos, la metodología de la EAE de megaproyectos y algunos casos prácticos.

“La EAE es una evaluación de políticas, planes y programas para la toma de decisiones públicas que fue evolucionando para ser más estratégica. Se crearon metodologías y paradigmas para evaluar los megaproyectos de inversión. La EAE es un concepto amplio para referirse al proceso sistemático de incorporación de la dimensión ambiental a decisiones estratégicas”, explicó Rodrigo Jiliberto al iniciar su exposición.

Según el experto, la EAE tal cual se ha venido desarrollando desde fines de la década de los 90, ha estado focalizada en la evaluación ambiental de las políticas públicas. En particular políticas, planes y programas. “No obstante, los principios de evaluación estratégica han permitido ir aplicando estas metodologías a grandes proyectos privados o públicos de inversión”, señaló.

El expositor, que también es director adjunto de la empresa española TAU Consultora Ambiental, se refirió a cómo la práctica de la  EAE -la cual está en evolución-  ha permitido entender que la mirada “estratégica” sobre “lo ambiental” no tiene que ver exclusivamente con la naturaleza de la decisión evaluada, sino con la escala estratégica con que se puede analizar la dimensión ambiental de las decisiones. “En este sentido, los megaproyectos de inversión pueden ser sujetos de una mirada ambiental estratégica. Y así, se pueden mencionar casos de aplicación de EAE a megaproyectos en casi todos los sectores económicos, forestal, transporte (vías, puertos), explotaciones extractivas”, sostuvo el especialista que cuenta con más de veinte años de experiencia profesional en consultoría ambiental.

Explicó además que la EIA de un megaproyecto se focaliza en que el proyecto mejore su inserción ambiental a una escala micro, variable por variable ambiental, para lo cual dispone de criterios técnicos o normativos precisos para asegurarla.  “La EAE de un megaproyecto -dijo el expositor- se centra en la inserción armoniosa del proyecto como totalidad con otros sistemas que constituyen también totalidades en el territorio donde éste se inserta, como son el sistema ambiental, el territorial, el social o el económico. Es decir, adopta una perspectiva estratégica para entender el proyecto y su entorno de sustentabilidad. La identificación temprana de los riesgos estratégicos de sustentabilidad de los megaproyectos facilita su gestión exitosa”.

Metodología y beneficios

Sobre la metodología de la EAE de un megaproyecto, el consultor indicó que  “puede tener lugar ex ante, es decir, acompañando al proceso de diseño del megaproyecto desde la elaboración de su master plan, o bien ex post, sobre la base de un diseño ya existente, siendo más fructífera la primera”.

En este contexto, mencionó entre algunos ejemplos al sistema de transporte Transantiago sobre el cual comentó que “la evaluación ambiental no sirvió porque sólo se vio el tema ambiental y no la estrategia. La EAE no es una evaluación de producto, sino que de un proceso. La decisión de si se hará o no el proyecto no debe tomarse antes de la evaluación”, puntualizó.

Con respecto a los beneficios de una EAE de megaproyecto, Rodrigo Jiliberto señaló que ésta permite una identificación temprana de riesgos y oportunidades ambientales y de sustentabilidad, la posibilidad de mejorar la decisión, de prevenir o mitigar riesgos y la posibilidad de generar consensos.
Además, sostuvo que el valor añadido para la empresa de una EAE a su megaproyecto de inversión se traduce en: la identificación  de los riesgos y oportunidades ambientales y sociales estratégicas o estructurales que enfrenta la inversión, la capacidad de anticipación de la empresa en materia de gestión ambiental y social de su inversión frente a distintos escenarios,  la concertación del diseño del proyecto con las autoridades públicas y con agentes sociales claves, y la proyección al exterior de la política de responsabilidad social y ambiental corporativa de la empresa, entre otras cosas.