Hazaña demuestra el gran potencial de las energías renovables señaló, Carlos Silva,  profesor de Ingeniería UAI experto en energía.

El avión solar Impulse 2, completó con éxito una histórica vuelta alrededor el mundo propulsado únicamente por energía solar, tras a aterrizar el 26 de julio en Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, luego de una travesía de 16 meses que demostró el potencial de las energías renovables.

La aeronave realizó el primer despegue desde Abu Dhabi el 9 de marzo de 2015, comenzando un viaje de 40 mil kilómetros y más de 500 horas de vuelo, un  hito tecnológico que desafía las industrias actuales de aeronáutica y ofrece una nueva alternativa viable para los viajes aéreos menos contaminantes.

Bertrand Piccard y André Borschberg, los fundadores suizos del proyecto, se alternaron para pilotear el avión fabricado con fibra de carbono, que tiene una envergadura mayor que un Boeing 747 y un  peso equivalente al de un  automóvil  familiar.

La velocidad de Impulse 2 se sitúa entre 45 y 90 kilómetros por hora y alcanza una altura máxima de 8.500 metros. La nave completó  la travesía  gracias a cuatro motores alimentados solamente por la energía suministrada por  más de 17.000 células fotovoltaicas integradas en sus alas. El exceso de energía se almacena en baterías durante el día para permitir que realice vuelos durante la noche.

“La realización de un vuelo solar permite posicionar la potencialidad real de la sustitución de combustibles fósiles por energías renovables, como la solar.  La energía solar, que ya se ha mostrado competitiva para la generación de energía eléctrica a gran escala, se muestra como una alternativa para uno de los grandes usos de combustibles fósiles, la aviación”, señaló Carlos Silva, profesor de la Facultad de Ingeniería y Ciencias y experto en Energías Renovables No Convencionales (ERNC), sobre el impacto de esta hazaña para la perspectivas tecnológicas de la energía solar fotovoltaica.

En su aventura alrededor del planeta,  Piccard y  Borschberg volaron a bordo del Solar Impulse 2 sobre Asia, el Océano Pacífico, Estados Unidos, el Océano Atlántico, el Mediterráneo, el norte de África y  Medio Oriente. Los pilotos aseguraron que el mayor  reto fue  cruzar el Océano Pacífico y   la última etapa, de Egipto a Emiratos, por las altas temperaturas en Arabia Saudita.

El viaje de Solar Impulse 2 alrededor  del mundo tiene como objetivo  promover la energía limpia y probar la viabilidad de un avión impulsado por energía solar.

Sobre las posibilidades de que en un futuro próximo se realicen vuelos comerciales  en aviones propulsados por energías limpias, el profesor Carlos Silva señaló que  “las primeras aplicaciones de aviación solar, sin duda, irán por el lado de aviones no tripulados y de cargas menores.  Las aplicaciones en aviación comercial probablemente tendrán que esperar debido a las grandes cantidades de energía que requiere su operación”.

Fuente: La Tercera y Agencia EFE / Fotografía: solarimpulse.com