Este jueves y viernes, a las 11:30 hrs., se realizarán jornadas de reflexión en los Campus UAI de Peñalolén y Viña del Mar.


Hemos sido testigos de hechos que, difícilmente, pudimos haber imaginado que ocurrirían en nuestro país. Ellos seguramente han provocado en ustedes distintas emociones en diversos momentos de los últimos días: angustia, desolación, esperanza, desesperanza, conmoción, indignación, tristeza y solidaridad, entre otras.

Estamos frente a la mayor crisis institucional que haya tenido nuestra democracia desde el término de la dictadura. Espero que ninguno de ustedes o sus familias haya sido afectado por los distintos atropellos y abusos que han ocurrido durante estos días. Una democracia sólida no puede permitir que ellos ocurran y si así sucede deben ser castigados por la justicia. El resguardo del orden público y el respeto por quienes se manifiestan pacíficamente están a la base de las libertades de una sociedad que pretende ser inclusiva, diversa y abierta.

Es difícil pensar que una experiencia tan compleja como la experimentada estos días tenga una o pocas causas. Me asiste la convicción que debemos desconfiar de las explicaciones simples, más si estamos en una universidad que aspira no solo a crear conocimiento sino aplicarlo para entender los diversos fenómenos políticos, sociales, económicos, culturales, comunicacionales y psicológicos envueltos en las interacciones personales.

En ese sentido, como universidad debemos aprovechar la energía y motivación de estudiantes, académicos y colaboradores para repensar nuestro país con humildad y dispuestos a desafiar nuestras propias convicciones. Si hacemos una reflexión desinteresada en la Comunidad podemos contribuir a repensar un nuevo “contrato social” para el país que tomo no solo en cuenta los acontecimientos de los últimos días sino también la revisión de los últimos 30 años de recuperación de la democracia que también coincide con el nacimiento de la Adolfo Ibáñez como Universidad. Es un ejercicio que nos enriquecerá como comunidad.

Mañana y el viernes, así como la próxima semana, queremos tener jornadas de reflexión que, en esta primera etapa, nos den espacio para compartir nuestras impresiones de la situación que hemos vivido y nos permitan compartir reflexiones y proyecciones sobre el futuro. Son instancias completamente voluntarias y acotadas. Más adelante queremos que estas reflexiones se transformen en un diálogo que concluya en un aporte al país que le ayude a sanar sus heridas y promover transformaciones que nos hagan un mejor país, donde nadie quede postergado y todos sientan que tienen una oportunidad real de desarrollar sus proyectos de vida sin coerciones de naturaleza externa.

Harald Beyer, Rector UAI.